lunes, 17 de abril de 2017

Entrevista al director de cine Julien Rappeneau ('Rosalie Blum'): “Los personajes de mujeres me interesan mucho, me emocionan mucho”

¡Mis queridos palomiteros!

Recientemente ha estado en España el guionista francés Julien Rappeneau (hijo del legendario director francés Jean-Paul Rappeneau) con motivo de la promoción de su galardonada opera prima Rosalie Blum, estrenada la semana pasada. Y como es costumbre, Palomitas de Maíz ha estado con él.


¿Cómo nace el filme?

Me enamoré de la novela gráfica de Camille Jourdy, que es una historia muy original, con un principio de estructura que me gustó mucho, y después y sobre todo los personajes que me tocaron bastante; gentes que son como una pausa en su vida, bloqueados por el miedo, con historias familiares complicadas y que gracias a una aventura sorprendente se ponen en marcha y esperan... Una película que no me parecía haber visto jamás.


El filme es casi una película de mujeres, al estilo del cine de Almodóvar. ¿Quería hacer un homenaje a la mujer?

Bueno, no me lo dije de esta manera, pero es cierto que los personajes de mujeres me interesan mucho, me emocionan mucho. De hecho, tenía muchas ganas de trabajar con actrices. Y después mucha gente me ha dicho que tengo cierta sensibilidad por lo femenino, y es haciendo las cosas cuando uno lo va descubriendo...


¿Qué quería transmitir en su película a través de esa integración familiar-generacional?

La película muestra muy a las claras que a cada uno de nosotros puede llegarnos ese momento en la vida en el que no sabemos muy bien qué hacer para que las cosas vayan mejor y encontrar algo que nos dé esperanza. Y tras haber esperado durante un tiempo, a menudo basta tener un pequeño encuentro para que las cosas empiecen a cambiar, lo cual siempre ocurre a través de los demás. Y no sólo a través del amor.


¿Qué opina de que los treintañeros o cuarentañeros vivan en casa de sus padres?

No sé si es un fenómeno muy corriente en Francia. Tal vez se dé por razones económicas. En las grandes ciudades el alojamiento es tan caro que hay gente, especialmente los jóvenes, que vuelve a casa de sus padres. Diría que en Rosarie Blum, y en concreto en el caso de Vincent, hay una madre que es extraordinariamente posesiva que gestiona su vida y no quiere que su hijo rompa el cordón umbilical. El asunto está en cómo Vincent afronta la independencia para así expresar su modo de ser real, es decir, su personalidad.


La historia está llena de obsesiones: el peluquero siguiendo a la tendera, la madre posesiva, como acaba de comentarme, la búsqueda de la felicidad a cualquier precio. ¿Por qué?

Sí, es cierto, las hay. De hecho, Rosarie Blum está obsesionada con rehacer su vida y tener su jardín secreto. De alguna manera no sabe lo que le va a pasar pero está a punto de cambiar. No obstante, quiero señalar que no hice la película para tratar las obsesiones, a pesar de que se desplieguen varias temáticas de ese cariz.

Deja en el aire el sinsabor de las relaciones padres-hijos sin resolver. ¿Quería avivar conciencias?

Las historias familiares tienen un papel fundamental. La familia es un territorio de pasiones, de conflictos y complejidades. Todo el mundo tiene una relación rica y particular con la familia. Y en el caso de esta película especialmente a través de sus tres personajes principales. ¿Cómo superarla? ¿Cómo llegar a vivir con ello? Es una de las cosas que cuenta la película -y que ya me gustó cuando leí la novela gráfica- era cómo Aude y Rosalie iban a conectar. No se conocen al comenzar la película pero al paso del metraje se van reconociendo. Especialmente me llamó la atención la manera en que ambas tienen para complementarse.

¿Qué puede decirme de las casualidades? ¿Existen? ¿En qué se diferencian de las coincidencias?

Difícil pregunta... ¿Es sólo azar lo que se produce en Rosarie Blum? No estoy seguro. Desde luego sí hacía falta un golpe de timón a los protagonistas para hacerlos cambiar. La cinta irá revelando que las cosas ya estaban escritas... Hay fenómenos inconscientes que son interesantes para constatar en la vida de las personas.


¿Cree que sin memoria no puede construirse la persona en toda su dimensión?

Los recuerdos tienen una influencia importante en nuestra vida de adultos. A veces sin ni siquiera interpretarlos o comprenderlos. Considero que es un enfoque psicoanalítico en el que creo bastante.

¿Ha hecho usted por amor cosas tan excesivas como las de nuestro protagonista?

No, ni mucho menos. Nunca he seguido a nadie en mi vida como Vincent. Y nuestro protagonista no lo hace desde un punto de vista amoroso, sino que quiere saber dónde ha visto a esta mujer antes y de esa manera encuentra una ocupación que lo llevará a emanciparse.

¿Qué opina de los premios a tenor del que ha recibido en el Festival Internacional de Cine de Gijón?

Me causó un gran placer. Es un premio importante. Por si fuera poco, este premio del público significa que es a los espectadores a quienes les ha gustado mi película, que es lo que más deseo con mi trabajo. Y al ser un premio español mucho más, ya que coloca al cine francés en un lugar preferente frente a otras opciones.


¿Por qué tengo que ir a ver su película, qué voy a encontrarme en ella?

A menudo, los espectadores tras las proyecciones del filme venían a verme a decirme que la película les había hecho muy bien, que les había provocado emociones fuertes y positivas. Es un motivo más que suficiente. Además, la cinta está llena de sorpresas, de una música y una cadencia en su contenido que puede hacer más que atractiva la historia al espectador español.

José Luis Panero
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