martes, 11 de septiembre de 2012

España se va a los Oscar sin los milicianos

¡Mis queridos palomiteros!

Esta mañana la Academia Española de Cine, bajo la presidencia de Enrique González Macho, daba cuenta de las tres películas españolas candidatas al Oscar, lo cual ha dividido a críticos de cine y, sobre todo, ha despertado celos entre los cineastas. Del resultado de esta preselección saldrá la historia definitiva que defenderá España en la categoría de mejor filme en lengua no inglesa y con la que intentaremos hacernos valer Hollywood.

Grupo 7 (Alberto Rodríguez)




Grupo 7 (Alberto Rodríguez),  El artista y la modelo (Fernando Trueba) y Blancanieves (Pablo Berger) han sido las favoritas para los académicos de cine.

Este año, pues, los responsables de votar se han olvidado, increíblemente, de enviar a América alguna cinta con contenido guerracivilista (había menos, ciertamente), que tanto éxito había tenido en el pasado por su peso ideológico entre la progresía cañí, auspiciada por la batuta del presidente Zapatero. Entre los críticos de cine, en este sentido, no había descontento, sino desesperanza y vergüenza ajena.

El artista y la modelo (Fernando Trueba)




En el momento cinematográfico que nos ocupa, debemos apuntar que, salvo el filme de Alberto Rodríguez -buenas críticas, con actor de moda pero violento- las otras cintas han sido rodadas en blanco y negro y, en concreto, Blancanieves, sólo con sonido incidental, como ya ocurrió con la espectacular The artist.

Pues bien, no me parece que ninguna de estas tres historias fílmicas tenga suficiente peso para honrar a España, porque aunque parece que el equipo de académicos se ha desprendido de su complejo ideológico, aún el sectarismo está presente.

Blancanieves (Pablo Berger)




Esto no quiere decir que rechace, como español, la presencia de España en los Oscar. Sólo digo que había otras historias, como el Sherlock Holmes de Garci, que se ha quedado fuera. Y con independencia de los frágiles movimientos políticos o los destellos filo comunistas del magnífico realizador de Volver a empezar, hay que ser un poquito adultos y reconsiderar las posibilidades que Garci tenía de representar a España en los Oscar.

Holmes & Watson: Madrid days (José Luis Garci)




No en vano, los académicos han vuelto a valorar positivamente a Trueba, del mismo modo que confiaron en él cuando ganó el Oscar a la mejor peli extranjera por su Belle Epoque. Pero claro, Garci ya ha dejado clara su postura de autor de cine independiente y eso escuece mucho en los mentideros… sobre todo cuando se es coherente con las palabras y los hechos que se dicen.  
Y con los presidentes González, Aznar, Zapatero o Rajoy, Garci siempre ha sido uno espejo donde mirarse. Pero al final se le ningunea. Como cuando Almodóvar se enrabietó con la Academia por no premiarle en los Goya, y después regresar triunfador, de la manita de Álex de la Iglesia, a la palestra, cual glorioso héroe épico renacido. Pero vayamos al ajo.

Volver a empezar (José Luis Garci)




Decía que las películas son flojas y que siguen portando el estandarte de la ramplonería y la horterada. No creo tampoco en las casualidades, menos conociendo de cerca el mundo del cine y a muchos de sus miembros, y por tanto me parece poco original enviar a América una historia, en la forma, igualita que The artist. Suena a corta-pega mal hecho. Igual que la peli de Trueba, en blanco y negro, asunto ya muy sobado para Hollywood.

Belle Epoque (Fernando Trueba)




En fin, mucho ruido y pocas nueces, lo cual es indicativo de las cualidades de los nuevos realizadores (salvo Trueba tienen mucho potencial), pero son inmaduros en los guiones y en su propuesta visual de cara a vender el producto al otro lado del charco.

Así que siempre concluyo afirmando que cine español hay, existe, y no es malo ni cutre, pero esta vez, la preselección me ha dejado insatisfecho. Me voy a tomar un güisqui