viernes, 26 de octubre de 2012

Hoy se estrena en toda España ‘Cartas a Elena’, moraleja de tono naturalista sobre la condición humana

¡Mis queridos palomiteros!

Hoy llega a las salas españolas el filme de Martín Barajas Llorent, producido por Peter J. Odio, quien estuvo en Madrid el mes pasado promocionando la historia.

Tráiler de la película




México, 1991. Entre las hermosas colinas de Cooper Canyon, en Chihuahua, vive Teo, amable cartero anciano que lleva las cartas a sus analfabetos y escasos vecinos. Se las lee y después toma nota, al dictado, de las respuestas. Teo, que vive solo, adopta a Emilio, un joven sencillo que, como él, heredará la profesión. 

Cartel del filme




Rápidamente, Emilio aprende a leer y escribir pero no le gustan las malas noticias que sus familiares siempre envían desde Denver –emigraron en busca de un futuro mejor– y con gran imaginación cambia las cartas por historias felices. Durante su periplo, Emilio conocerá a Elena y juntos vivirán una inocente amistad, que se convertirá en su primer amor.

Emilio en un momento del filme




El realizador mexicano Martín Barajas Llorent debuta en el largometraje con esta notable fábula sobre la recuperación de la ilusión al final de la vida y la resurrección del amor entre adolescentes.

Emilio y Teo en una escena cumbre




Cartas a Elena (2012), distribuida por Coti Distribution, es una tragicomedia positiva sobre los vaivenes de la vida en su último tercio. Está construida a partir de la machacona tradición mexicana –con todos sus elementos característicos– que juega un importante papel de telón de fondo en la historia, lo cual no deja de ser una crítica al sistema imperante, que pone el acento en la idea del matriarcado entre personas del mismo linaje o la dominación del hombre sobre la mujer.

Representación femenina de la historia




Y en primer término, la historia de amistad que da consistencia y sentido a sus dos protagonistas –el alma de la película– mediante la cual se va tejiendo una aventura conmovedora en la que se sentencia que «el sufrimiento forma parte de la vida», «la distancia es mortal para los que se quieren cerca» o «el amor es la esencia de dos niños jugando en el cielo». 

Teo, buscando las palabras




En este sentido, en la relación entre Teo y Emilio se genera un vínculo paterno-filial tan fuerte que Cartas a Elena comparte potentes afinidades con las magníficas El Abuelo (1998), Cartas al padre Jacob (2009) o El Señor Ibrahim y las flores del Corán (2003), que también desarrollaban el tema ampliamente.

Teo lee en paz




Cartas a Elena goza de una preciosa puesta en escena naturalista, contiene una dulce banda sonora que se ajusta perfectamente a cada escena –a veces con geniales temas cantados–, disfruta de un guión fresco, que describe en tiempo y forma a cada uno de los personajes, y desarrolla una competente dirección de actores en la que se advierte una preeminencia de los primeros planos con interpretaciones bastante dignas.

Esperanza en el amor: Emilio y Elena




Una historia valiosa que reflexiona sobre el pasado y el futuro de unos personajes algo grises y solitarios –buscan la felicidad para sentirse realizados– y en la que Barajas Llorent domina todos los estadios de las emociones hasta convertir el agua en vino, o lo que es lo mismo, en la transmisión de valores de modo admirable hasta conseguir el milagro. Pinche aquí para visitar la página de la película Facebook y aquí en la web exclusiva de Cartas a Elena.

¿Que no tenéis plan con estas aguas que están cayendo? ¡Todos al cine a ver Cartas a Elena!