Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de enero de 2018

Sea sincero: ¿Le gusta más una película de cine dirigida por mujeres o una dirigida por hombres?

¡Mis queridos palomiteros!

Buena parte de la industria del cine español hecho por mujeres se rebela contra sus compañeros directores, y éstos optan por boicotearlas.  

De izquierda a derecha, sentadas: Pilar Revuelta, María Zamora, Jara Yáñez, Julia Juaniz y Chus Gutiérrez. De pie: Rosa Estevez, Coral Cruz, Patricia Monné, Amanda Villavieja, Ana Gracia y Raquel Fernández.

Tal vez esta pregunta no se la haya formulado antes y con más frecuencia, porque, hasta el momento, el desequilibrio en la industria española es abismal. Es decir, la presencia de directores de cine es muy superior al de mujeres, y bien está que existan mujeres que quieran ocupar un sitio de ese nivel. Desde octubre pasado, cuando se celebró la 62 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), podrá contestar con criterio a esa pregunta sobre los gustos puesto que el reparto en la dirección de cine se ha equilibrado. Es la primera vez que sucede. Y es la primera vez que se produce en un festival tan veterano, de tan marcado carácter religioso, o al menos nació con ese espíritu.

Concha Velasco, actriz vallisoletana de 78 años.

El caso es que, vista la ‘amenaza’ que profieren las mujeres por alzarse en los puestos como directoras de cine, los varones de la industria se las han ingeniado para frenarlas en su intentona, no sea que al paso del tiempo les roben la merienda, si les tocan demasiado el bolsillo. Esto sin contar a la rara avis de doña Concha Velasco, actriz encantada con su trabajo porque siempre ha ganado más dinero que los hombres. Me explico. Por si las alarmas no fueran suficientes y las mujeres en el sector no sufrieran ya una grave discriminación, algunos ‘profesionales’ han encontrado otra manera de abusar de ellas. (No me refiero a la desagradable actitud del popular productor Harvey Weinstein, del director James Toback o del fotógrafo Terry Richardson, acusados de abusar sexualmente en Hollywood de algunas mujeres de la industria del cine). Los horribles casos latentes de Roman Polanski (violación de una menor) y Woody Allen (incesto) son demasiado sangrantes.



El caso que nos ocupa se refiere al abuso en las ayudas para la producción de largometrajes, donde se establece un sistema de puntos, en el que uno de los apartados tiene que ver con las películas con participación de mujeres como directoras, guionistas, productoras ejecutivas y jefas de equipo. Un proyecto que cumpla este requisito puede obtener 4 puntos de los 100 máximos. Lo más novedoso en la centenaria historia del machismo en el cine es la inclusión de mujeres en proyectos en los que realmente no participan para ‘robar’ esos puntos. Es decir, que se practica en los tiempos actuales un soborno, hasta denunciable, que ha recordado el Foro Mujeres en el Cine Español.



Y esa es otra, que según este Foro se constata que en 2016 sólo el 16,1% de las películas producidas en España fueron dirigidas por mujeres. También reclama que el límite de las ayudas públicas a las películas cuyos puestos de responsabilidad estén conformados por mujeres pueda llegar al 70%, al tiempo que subraya que es imprescindible la introducción de una perspectiva de género en la práctica del periodismo y la crítica cinematográfica, ya sean uno y otra, escritos por hombres o por mujeres.



Menos de acuerdo estoy con la sentencia de este Foro, en el que se precisa que la historia del cine que se ha contado hasta ahora es fruto del sistema de patriarcado y se trata, por tanto, de una ficción. Porque si hubiera sido así no habríamos tenido, fuera de nuestras fronteras (donde las mujeres que dirigen cine suponen un 8% y las diferencias salariales son aún más insondables), a artistas ilustres que se hicieron hueco en el panorama cinematográfico y a quienes debemos muchísimo. Me refiero a la oscarizada Audrey Hepburn, la  tercera mayor leyenda femenina del cine por la American Film Institute (AFI), a Katharine Hepburn, la única actriz del mundo con 4 Oscars, a Meryl Streep, con 3 Oscar en su haber y 20 candidaturas al premio, a Sofia Coppola, que obtuvo en 2003 el Oscar al mejor guión por Lost in traslation o a Kathryn Bigelow, primera y única mujer en la historia que ha ganado el Oscar a la mejor directora por En tierra hostil en 2009.



Como dijo Cate Blanchett al recibir el Oscar por Blue Jasmine en 2014: “Gracias a aquellos en la industria que no piensan que las películas protagonizadas por mujeres son un nicho. La gente quiere verlas y de hecho recaudan dinero”.




Así que la próxima vez que vaya a ver cine dirigido por hombres, pregúntese si no es más conveniente para todos, apoyar a ese otro cine minoritario filmado por mujeres. A estas alturas este debate ya tenía que estar resuelto.



José Luis Panero

viernes, 19 de enero de 2018

Nadie le ha preguntado a Jodie Foster si le gustan las películas de superhéroes

¡Mis queridos palomiteros!

A la oscarizada actriz y directora de cine californiana le parece que este tipo de cine embrutece a las masas.

Tenso ha arrancado el año cinematográfico, a tenor de las últimas declaraciones de Jodie Foster (El silencio de los corderos), que a sus 55 años sigue recordándonos que no tiene pelos en la lengua. Recientemente ha asegurado que el cine de superhéroes es malo, no tiene trasfondo psicológico y encima la cartelera de todo el mundo está llena de este subgénero, como algunos han sentenciado.

Jodie Foster, oscarizada actriz y directora de cine californiana.

Y a Foster le da igual el origen de la factoría. Sea Marvel o DC no hay piedad. Dice que reporta beneficios -menos mal- pero que este tipo de películas arruina los hábitos de la industria y que ir a las salas es lo más parecido a ir a un parque de atracciones.

jueves, 18 de enero de 2018

Los Globos de Oro no dejan títere con cabeza. Si es necesario, también contra Kirk Douglas

¡Mis queridos palomiteros!

En la última edición, además de polémica, también se premiaron películas...

La Hollywood Foreign Press Association (HFPA), nacida en 1943, está formada por un pequeño grupo de periodistas extranjeros acreditados en Hollywood. La pretensión de sus integrantes es ingresar la mayor cantidad de millones de dólares posible, cedidos generosamente por la cadena de televisión norteamericana NBC que los emite en directo.

Hubert Boesl/DPA
Director Martin McDonagh (l-r), actors Sam Rockwell and Frances McDormand poses in the press room of the 75th Annual Golden Globe Awards, Golden Globes, at Hotel Beverly Hilton in Beverly Hills, Los Angeles, USA, on 07 January 2018. 
Y eso que los resultados de los Globos de Oro son siempre una referencia bastante fidedigna sobre los gustos de la Academia de Hollywood, pero con ciertas  limitaciones: los distinguen entre drama y comedia, o musical, en las categorías de mejor película, actor y actriz protagonista, con lo que se seleccionan, en total, el doble de candidatos (y veces más) que en los posteriores Oscars.   

miércoles, 17 de enero de 2018

Rian Johnson es el hombre que gobierna la galaxia Star Wars y, de paso, rompe la taquilla

¡Mis queridos palomiteros!

A pesar de que sólo cuenta con tres películas en su haber, el polifacético cineasta estadounidense de 44 años se ha llevado el gato al agua al hacerse con la dirección y el guión de la exquisita octava entrega de la saga galáctica Star Wars: Los últimos Jedi.

El director y guionista de cine, Rian Johnson.

En el año 2005 conocí personalmente al director de cine Rian Johnson. Vino a Madrid a exhibir su debut en el largometraje con Brick (película pequeña e independiente de cine negro), tras un cortometraje modesto y único trabajo previo fílmico de 1996, que se llamó Evil Demon Golfball from Hell! Johnson es un hombre sencillo, simpático y está al margen de los cánones que establece la industria.

domingo, 7 de enero de 2018

'Qué fue de Brad': Nunca seré feliz si fijo mi mirada en el éxito ajeno

¡Mis queridos palomiteros!
El pasado 5 de enero, las salas de cine españolas acogían la comedia dramática Qué fue de Brad, dirigida por el californiano de 47 años, Mike White y que distribuye Vértice 360.


El filme sigue los pasos de Brad Sloan. Es un tipo normal, con una familia normal, un trabajo normal y una casa normal. 
Su conciencia le reprocha continuamente no haber hecho nada de provecho. A tres años de cumplir los 50 entra en una crisis existencial ante un hecho inevitable: su hijo Troy se ha hecho mayor y ha de ayudarle a elegir universidad. En un viaje cómico, irónico y tierno, padre-hijo por las facultades de Boston, Brad constata que todos sus ex compañeros han triunfado y él… no. 
¿Pero qué puede hacer a estas alturas para que el mundo no se pregunte qué fue de él?

domingo, 3 de diciembre de 2017

'Dos padres por desigual': Sean Anders subraya en esta secuela las patologías detectadas en la primera

¡Mis queridos palomiteros!
Dos años después del estreno de la olvidable Padres por desigual (Sean Anders), llegaba a las salas de cine españolas el pasado viernes, 1 de diciembreDos padres por desigual, firmada también por el estadounidense de 48 años, Sean Anders, y distribuida por Paramount Pictures, que repite la fórmula fallida del otro filme, ahora salpicada de ligeros tintes navideños.


La aventura sigue las andanzas de Brad (Will Ferrell) y Dusty (Mark Wahlberg), que se las han arreglado para lograr lo que nadie había conseguido antes: compartir amistad y paternidad (uno como padre biológico y el otro como padre adoptivo). 
Todo va a pedir de boca hasta que entran en escena el autoritario y machista padre de Dusty, Kurt (Mel Gibson) y el sensiblero y emotivo padre de Brad, Don (John Lithgow)… ¡justo a tiempo para las Navidades!

martes, 7 de noviembre de 2017

‘Palomitas de Maíz’ cumple hoy 9 años. ¡Muchísimas felicidades!

¡Mis queridos palomiteros!


¡Estoy muy nervioso y muy contento! Mi blog de cine cumple hoy 9 años. Y aquí seguimos, a pie del cañón. Y de nuevo os tengo que dar las gracias. Como asegura el escritor Luis Español “dar las gracias es revolucionario”. Y es que dar las gracias es reconocer que sin vosotros no soy nada. No lo digo de modo gratuito. Sois vosotros, los palomiteros, los que hacéis que este rincón de cine evolucione con vuestras aportaciones. Sin los lectores, o aquellas personas que estén al corriente del movimiento de Palomitas de Maíz a través de Twitter o Facebook, mi dedicación cinéfila no tendría ni sentido ni objetivo. Por eso también os doy las gracias. Porque tras 9 años de presencia ininterrumpida en la red, ahí estáis, dispuestos a que este esclavo de la palabra intente poner algo de luz en el panorama cinematográfico. Un panorama, al tiempo, que también ha encontrado su vía de escape a través del teatro.




Afortunadamente, cada año tengo que dar más las gracias a quienes habéis impulsado a Palomitas de Maíz desde las redes sociales. De este modo, el altavoz del que soy portavoz tiene más destinatarios, lo cual me obliga a realizar el trabajo con más interés y responsabilidad. Y con humildad, porque a estas alturas los méritos son siempre cosas del azar.



Este año, a las habituales distribuidoras que con tanto interés se preocupan por Palomitas de Maíz, es decir, Surtsey Films, Festival FilmsCameo o European Dreams Factory, entre otras, se suma otra con una propuesta renovada y atractiva que también apuesta por este producto. Me refiero a Bosco Films. Además de Goya Producciones, Avalon, Infinito+1... Y todo esto sin contar a las ‘major’.

Pero ver cine no lo es todo si no se cuenta con otros soportes para completarlo y estudiarlo mejor. Quiero referirme, en este sentido, a todas las aportaciones literarias que han favorecido ese encuentro entre la literatura y el cine. Gracias, pues, a la editorial Rialp, a Diabolo, a Anaya, a Cátedra, Encuentro, Acción Cine... (perdonadme si me dejo alguna, son los nervios del aniversario).


No puedo pasar por alto las publicaciones especializadas que me hacen hueco en los medios. Gracias a Aleteia, Ciudad Nueva, Pantalla 90, algunas de las cuales han tenido la inconsciencia de considerarme desde hace más de 16 años. ¡Soy un suertudo!

Luis Tosar y yo

Y, como me refería al principio, también quiero hacer una mención especial a dos grupos de teatro, en los que me desarrollo como intérprete, y que vosotros, los palomiteros, habéis visto prodigar sus actividades desde este simpático areópago. Me refiero a El Ateneo de Pozuelo (Don Juan Tenorio) y a Tamerlam Teatro (Quijoteando). Gracias por vuestra acogida y por vuestra ayuda. ¡Cómo no, me acuerdo hoy también de mis ‘coaches’ teatrales, Mirta y Paulita, pues sin ellas no hubiera sido capaz de alzar la voz en esos intensos y divertidos montajes en los que he participado! Y a mis primos, pendientes siempre de primo. También a Rutas con Historia. Y, en la línea de aportación teatral en materia de crítica no me olvido de Hoy en la City, hermoso escaparate donde detenerse para leer, exclusivamente, crítica de teatro.

Federico Luppi y yo

Seguramente me dejo sin citar a un montón de personas relevantes en materia de cine o de teatro. Sólo os pido que aceptéis mi disculpa y que consideréis que vuestra ausencia en esta reflexión anual no es intencionada.

Penélope Cruz y yo

Por último, quiero apuntar de nuevo que en todo he tenido mucha suerte. No en vano, este mayo pasado fui distinguido con el nombramiento de ‘Profesor de Honor’ de la institución educativa Trinity College-Liceo Serrano, así como los compañeros de Blogos de Oro, consideraron que podría desempeñar una labor útil al nombrarme Jurado Oficial del Festival Internacional de Cine de Fuengirola.

Connie Nielsen y yo

Brindo por todo ello, por tantas cosas buenas y bonitas, por tantas nuevas amistades y por todo lo bueno que aún tenemos que compartir juntos. Inevitablemente estoy muy contento y sigo muy nervioso.

José Coronado y yo

Muchas gracias a todos por todo. Se os quiere... ¡Y hasta el año que viene!

José Luis Panero

sábado, 30 de septiembre de 2017

Entrevista al director de cine español David Arratibel ('Converso'): “Esta es una película sobre conversaciones pendientes”

¡Mis queridos palomiteros!

Cuatro años después de ser filmada llega a las salas de cine españolas el filme documental Converso -del que ya hemos hablado-, dirigido por el joven cineasta navarro David Arratibel. Y con motivo de su estreno, ayer, 29 de septiembre -lea aquí la crítica-, tras un amplio recorrido por festivales, Palomitas de Maíz ha podido conversar con él.

El director de cine navarro, David Arratibel, estrena su segundo trabajo para el cine, Converso, que está disfrutando de un éxito abrumador.

¿Cómo arranca esta película, cómo se fragua todo esto?
Cuando terminé mi primera película, Oírse, con todo el tema de las vivencias religiosas ya con mi familia, mi hermana, mi madre, estaba muy bloqueada la conversación.



¿No podía expresarse abiertamente sobre el tema?
No. Había ahí algo que no funcionaba, pero con mi cuñado sí que hablaba bastante, con Raúl. Y bueno, tras Oírse, Raúl me propuso hacer otra. Me hablaba, sobre todo, de los órganos de iglesia. Y entonces hay un momento en que él me propone hacer algo sobre esos órganos.

¿Qué exactamente?
Hacer una película sobre un órgano que había encontrado en una iglesia anglicana al sur de Londres y que se lo había regalado el párroco. A mí no es un tema que de repente me entusiasme para hacer una película, porque a mí los documentales que me gustan tienen que ver más con las historias personales, con las vivencias que salen de las tripas. Entonces hablar de algo que no fuera conmigo... Pero bueno empiezo a hablar con él, de la religión y ya se ve en la película, que hay un momento en el que con Raúl estamos hablando de órganos de iglesia y la conversación, inconscientemente, se deriva a otro terreno.

David Arratibel y parte de su familia.

¿La película, sin quererlo, ya estaba tomando forma?
Es que llega un momento en que todos somos conscientes de hacia dónde está yendo el tema y tenemos que hablarlo entre todos y decir: “bueno, ¿estamos dispuestos a hablar de esto en una película, algo que no hemos podido hablar entre nosotros y vamos a hablarlo con una cámara delante?”. Y esa es un poco la premisa, empiezo a hablar ya con mi hermano, con mis hermanas, luego con mi madre y ahí se va fraguando todo el contenido.

Y entonces, de algún modo, había una inquietud latente, que ha surgido a partir de esa conversación casual, ¿no?
Sí. Es que para mí esta es una película sobre conversaciones pendientes sobre un tema latente, como dices. Es como ese subterfugio que siempre hay en las familias, ese tema del que no se puede hablar, que se queda un poco como tabú, y es de esos asuntos que no vamos a hablar porque va a generar conflicto. No hablemos de religión, política o de fútbol.  Si es en Nochebuena ya nos cargamos la cena, ¿no? Es lo típico. Entonces era un tema que no abordábamos porque generaba conflicto. Pero al final el tema se ha desanudado.

Otro momento atractivo de Converso.

 ¿La cámara ayudó a construir la historia?
Hay una cosa curiosa en lo que es el dispositivo cinematográfico. Habitualmente genera un rechazo o que te coarte al expresarte. Pero en este caso generó lo contrario, era como que en el momento en el que la cámara empezaba a rodar era el momento de hablar.

¿Y qué se le pasó por la cabeza?
Todo adquirió una trascendencia, no sé si en el sentido religioso, pero lo que estaba claro es que era el momento en el que íbamos a abordar esto. Si tú te animas a hablar de algo y no hay ese dispositivo cinematográfico que va a registrar ese momento puedes llevar la conversación por otro lado, irte, volver... Pero ya estábamos dispuestos a hablar de lo que nos había pasado a todos, ¿no? Ya no había marcha atrás. Para mí ese momento de la filmación fue muy importante.

¿Usted aún sigue, digamos, sostenido en su agnosticismo o esta película le ha hecho tambalearse hacia un lado distinto?
Mira, yo en toda la película no tuve en ningún momento dudas de mi agnosticismo. Porque creo que se pueden tener dudas de fe y agnosticismo.

¿Podría explicarse?
A mí me parece que la duda es sana a inherente al pensamiento. Y en toda la película no las tuve excepto, hasta que en un momento, con Raúl -yo soy muy racional también- quise meter un plano de 17 minutos donde él explica por qué llega a la convicción de que Dios existe. Explica, sobre un documental sobre experiencias cercanas a la muerte, el tema de la autenticidad de los evangelios en cuanto a fuentes literarias y entonces llega a la convicción, desde la cuántica, desde el órgano del universo. Ahí hubo un momento en el que de repente tuve como una especie de instante fugaz de zozobra, pero no ha calado.

Uno de los momentos más frescos de Converso.

¿Y se ha repetido otro momento así?
Sí... En las últimas semanas, un amigo mío muy querido de la infancia tiene cáncer y no sabemos cómo va a acabar. Él es creyente y el otro día estuvimos en la orilla de un río hablando tres amigos, dos agnósticos y él. Hablando sobre la vida, la muerte, y todo y sí, me tocó mucho el momento, incluso más que en la película.

¿Y ha podido compartir la experiencia?
Sí, lo hablaba con mi pareja y le decía que me ha ‘tocado’ en el punto ese de la trascendencia, de la vida, de la muerte. Yo he pensado muy poco en la muerte, ni de niño, ni de adolescente. No he sido de esos niños que tienda a hacer grandes preguntas... Yo preguntaría lo que había para cenar pero no adónde se ha ido el abuelito. No tengo la conciencia de haber tenido ese mundo, así como de sensaciones.

¿Hubo algo concreto que le haya movido durante el rodaje?
Sí, lo hay y además está en el tráiler. En la película entera yo no sé lo que estoy haciendo, estoy hablando con mi cuñado de órganos, luego empiezo a hablar sobre religión, sus vivencias... Pero de hecho, se nota que al principio de la película yo tengo una posición inquisidora con ellos: “¿y qué tuviste que ver tú ahí?”, le digo a Raúl, que parece que le voy a agarrar del pescuezo cuando se lo pregunto. Mi posición es frontal. Y hay otro momento en el que mi hermana me dice eso de que a mí esta película me ha servido mucho porque de una puta vez hemos podido hablar tú y yo, que no querías hablar porque te daba mal rollo, y esto ha sido muy importante para mí.

Se sintió interpelado por su propia historia...
Así es. Quien me desarma es la propia película, que directamente me interroga. Es decir, estoy interrogándoles yo de una manera inquisidora y de repente la película me interroga: ¿Por qué no has querido hablar con tu hermana, que tanto la quieres, sobre algo que es tan importante para ella?, ¿por qué has tenido tanto prejuicio y tanto rechazo a lo que estaba viviendo ella como para no hablarla durante seis años y después hacerlo desde el cariño y el amor y decir: “oye, qué está pasando contigo, qué es lo que te conmueve, qué te ha hecho sentir esto?”. Y desde el amor acercarme ahí a compartirlo, a entenderlo, no necesariamente a compartirlo de abrazar la fe, pero a compartirlo desde el cariño que le tengo, ¿no? Y eso es lo que a mí más me interroga de la película y esa es la clave de la película. En resumen: tú empiezas haciendo la película interrogando a los de enfrente pero al final te acaban interrogando a ti como autor.

¿Por qué cree que es tan importante la familia?
Es complicado. Creo que de la familia sale lo mejor y lo peor de nosotros. De todas las vivencias de la familia, de querer hacerte tu hueco, de que te quieran, de querer... Todo lo que es el inconsciente de las personas surge de allí y se genera una vivencia nueva. Claro, la familia es el refugio: cuando no te queda nada tienes a la familia, y luego en la película se ve que nuestra familia es una familia complicada.

¿Hay motivo?
Un divorcio de mis padres, con una vivencia muy traumática, mucho conflicto entre ellos y los hermanos estábamos en medio en un fuego cruzado muy complicado. Mi hermana dice: “tú y yo hemos sufrido mucho juntos”. Y nuestra relación no podía contaminarse sólo porque ella tuviera una vivencia religiosa y yo no. Ha sido súper sanadora la película en ese sentido con mi hermana pequeña, la mayor... Con Raúl teníamos una relación bonita y la seguimos teniendo...

Cartel del laureado filme documental Converso.

José Luis Panero

viernes, 1 de septiembre de 2017

‘Un tango más’: lúcido documental de German Kral sobre la famosa pareja de baile María Nieves y Juan Carlos Copes

¡Mis queridos palomiteros!

Cartel promocional del documental Un tango más

Dos años después de su estreno mundial en el 40 Toronto International Film Festival, hoy, 1 de septiembre, llega a las salas de cine españolas -de la mano de la distribuidora Surtsey Films-, Un tango más -de cuya producción ejecutiva se ha encargado el director de cine estadounidense de 72 años Wim Wendersdocumental producido entre Argentina, Alemania e Italia, y escrito y dirigido por el bonaerense  de 49 años, German Kral (El último aplauso, 2009).


Un tango más cuenta la historia de los famosos bailarines de tango argentinos, María Nieves Rego y Juan Carlos Copes, que se conocieron cuando eran adolescentes y que bailaron juntos durante casi cincuenta años hasta que una situación dolorosa los separó. 

La famosa pareja de tango María Nieves y Juan Carlos Copes

El filme está narrado desde tres puntos de vista distintos: por un lado tenemos la recreación ficcional de la historia de esa pareja, con actores y bailarines jóvenes, una recreación de época impecable, y la fundamental y excelente fotografía del argentino de 79 años Félix Monti. Esta parte incluye muchas coreografías creadas especialmente para la película por Pablo Verón, entre otros. En ocasiones, la coreografía responde a la evolución dramática de la historia. Por otro lado nos encontramos con escenas documentales de las performances históricas de ambos bailarines. Y, por último (y más importante), las entrevistas a los protagonistas, hoy octogenarios. 

Fotograma del filme documental Un tango más

De este modo, Kral -que se toma la licencia de montar un cuadro en versión tanguera de Cantando bajo la lluvia (Gene Kelly y Stanley Donen, 1952)- se distancia del típico documental o docuficción para construir una historia híbrida que mezcla ficción y realidad donde, como en los melodramas, María Nieves atravesará un derrotero de penurias e injusticias que la terminarán convirtiendo en heroína. Y, por otro lado, Juan Carlos también expondrá su versión de los hechos. Pero no enfrentándolos a los de ella, sino que ofrece su punto de vista sobre la misma situación. 

Otro bello fotograma del ingenioso documental Un tango más

Por un lado, puro romanticismo de lo femenino; por el otro, orgullo y pura raza. Dos personajes increíbles y una película que sabe respetarlos, escucharlos sin opinar y dejar planteada la postura de cada uno. Tango en carne viva.

José Luis Panero