En Flores para Alexia, su
director, Pedro A. Loma
-que codirigió Globos (2005) con
mi buen amigo Roberto Pérez Toledo
a quien echo de menos-, rememora cómo en 2008, tras una sencilla visita a la
iglesia de San Martín, en pleno centro de Madrid, le asaltó una pregunta que
quedó suspendida durante quince años.
Bajo la urna donde reposan los restos de
Alexia había siempre flores. No era Día de Todos los Santos ni una fecha
señalada, y aun así los jarrones seguían llenos. Aquel detalle -¿quién las
dejaba?- despertó una investigación que, con el tiempo, desembocó en este
documental.
En 2023, tras contactar con el templo, la sospecha se confirmó: las flores no procedían de la familia,
sino de personas anónimas que acuden con frecuencia a rendir homenaje a Alexia,
una joven cuya figura continúa inspirando esperanza al mundo.
El vídeo recoge
testimonios cargados de autenticidad de quienes se acercan habitualmente a
rezar ante sus restos. Algunos lo hacen en silencio; otros simplemente llevan
flores. Todos comparten un vínculo íntimo, respetuoso y desinteresado con la
memoria de Alexia, un legado que ahora puede conocerse gracias a EuropeanDreams Factory, distribuidora responsable del filme.
Flores para Alexia ofrece
así una nueva oportunidad para redescubrir a esta niña en proceso de
beatificación.
Cuatro
años después de ser filmada llega a las salas de cine españolas el filme documentalConverso -del
que ya hemos hablado-, dirigido por el joven cineasta navarro David Arratibel. Y con motivo de su
estreno, ayer, 29 de septiembre -lea
aquí la crítica-, tras un amplio recorrido por festivales, Palomitas de Maíz ha podido conversar
con él.
El director de cine navarro, David Arratibel, estrena su segundo trabajo para el cine, Converso, que está disfrutando de un éxito abrumador.
¿Cómo arranca esta película, cómo se fragua
todo esto?
Cuando
terminé mi primera película, Oírse,
con todo el tema de las vivencias religiosas ya con mi familia, mi hermana, mi
madre, estaba muy bloqueada la conversación.
¿No podía expresarse abiertamente sobre el
tema?
No.
Había ahí algo que no funcionaba, pero con mi cuñado sí que hablaba bastante,
con Raúl. Y bueno, tras Oírse, Raúl
me propuso hacer otra. Me hablaba, sobre todo, de los órganos de iglesia. Y
entonces hay un momento en que él me propone hacer algo sobre esos órganos.
¿Qué exactamente?
Hacer una película sobre un órgano que había encontrado en
una iglesia anglicana al
sur de Londres y que se lo había regalado el párroco.A mí
no es un tema que de repente me entusiasme para hacer una película, porque a mí
los documentales que me gustan tienen que ver más con las historias personales,
con las vivencias que salen de las tripas. Entonces hablar de algo que no fuera
conmigo... Pero bueno empiezo a hablar con él, de la religión y ya se ve en la
película, que hay un momento en el que con Raúl estamos hablando de órganos de
iglesia y la conversación, inconscientemente, se deriva a otro terreno.
David Arratibel y parte de su familia.
¿La película, sin quererlo, ya estaba tomando
forma?
Es que
llega un momento en que todos somos conscientes de hacia dónde está yendo el
tema y tenemos que hablarlo entre todos y decir: “bueno, ¿estamos dispuestos a
hablar de esto en una película, algo que no hemos podido hablar entre nosotros
y vamos a hablarlo con una cámara delante?”. Y esa es un poco la premisa,
empiezo a hablar ya con mi hermano, con mis hermanas, luego con mi madre y ahí
se va fraguando todo el contenido.
Y entonces, de algún modo, había una
inquietud latente, que ha surgido a partir de esa conversación casual, ¿no?
Sí. Es
que para mí esta es una película sobre conversaciones pendientes sobre un tema latente,
como dices. Es como ese subterfugio que siempre hay en las familias, ese tema
del que no se puede hablar, que se queda un poco como tabú, y es de esos asuntos
que no vamos a hablar porque va a generar conflicto. No hablemos de religión,
política o de fútbol. Si es en
Nochebuena ya nos cargamos la cena, ¿no? Es lo típico. Entonces era un tema que
no abordábamos porque generaba conflicto. Pero al final el tema se ha
desanudado.
Otro momento atractivo de Converso.
¿La cámara ayudó a construir la historia?
Hay
una cosa curiosa en lo que es el dispositivo cinematográfico. Habitualmente
genera un rechazo o que te coarte al expresarte. Pero en este caso generó lo
contrario, era como que en el momento en el que la cámara empezaba a rodar era
el momento de hablar.
¿Y qué se le pasó por la cabeza?
Todo
adquirió una trascendencia, no sé si en el sentido religioso, pero lo que
estaba claro es que era el momento en el que íbamos a abordar esto. Si tú te
animas a hablar de algo y no hay ese dispositivo cinematográfico que va a
registrar ese momento puedes llevar la conversación por otro lado, irte,
volver... Pero ya estábamos dispuestos a hablar de lo que nos había pasado a todos,
¿no? Ya no había marcha atrás. Para mí ese momento de la filmación fue muy
importante.
¿Usted aún sigue, digamos, sostenido en su
agnosticismo o esta película le ha hecho tambalearse hacia un lado distinto?
Mira,
yo en toda la película no tuve en ningún momento dudas de mi agnosticismo.
Porque creo que se pueden tener dudas de fe y agnosticismo.
¿Podría explicarse?
A mí
me parece que la duda es sana a inherente al pensamiento. Y en toda la película
no las tuve excepto, hasta que en un momento, con Raúl -yo soy muy racional
también- quise meter un plano de 17 minutos donde él explica por qué llega a la
convicción de que Dios existe. Explica, sobre un documental sobre experiencias
cercanas a la muerte, el tema de la autenticidad de los evangelios en cuanto a fuentes
literarias y entonces llega a la convicción, desde la cuántica, desde el órgano
del universo. Ahí hubo un momento en el que de repente tuve como una especie de
instante fugaz de zozobra, pero no ha calado.
Uno de los momentos más frescos de Converso.
¿Y se ha repetido otro momento así?
Sí...
En las últimas semanas, un amigo mío muy querido de la infancia tiene cáncer y no
sabemos cómo va a acabar. Él es creyente y el otro día estuvimos en la orilla
de un río hablando tres amigos, dos agnósticos y él. Hablando sobre la vida, la
muerte, y todo y sí, me tocó mucho el momento, incluso más que en la película.
¿Y ha podido compartir la experiencia?
Sí, lo
hablaba con mi pareja y le decía que me ha ‘tocado’ en el punto ese de la
trascendencia, de la vida, de la muerte. Yo he pensado muy poco en la muerte,
ni de niño, ni de adolescente. No he sido de esos niños que tienda a hacer
grandes preguntas... Yo preguntaría lo que había para cenar pero no adónde se
ha ido el abuelito. No tengo la conciencia de haber tenido ese mundo, así como
de sensaciones.
¿Hubo algo concreto que le haya movido
durante el rodaje?
Sí, lo
hay y además está en el tráiler. En la película entera yo no sé lo que estoy
haciendo, estoy hablando con mi cuñado de órganos, luego empiezo a hablar sobre
religión, sus vivencias... Pero de hecho, se nota que al principio de la
película yo tengo una posición inquisidora con ellos: “¿y qué tuviste que ver
tú ahí?”, le digo a Raúl, que parece que le voy a agarrar del pescuezo cuando
se lo pregunto. Mi posición es frontal. Y hay otro momento en el que mi hermana
me dice eso de que a mí esta película me ha servido mucho porque de una puta
vez hemos podido hablar tú y yo, que no querías hablar porque te daba mal
rollo, y esto ha sido muy importante para mí.
Se sintió interpelado por su propia
historia...
Así
es. Quien me desarma es la propia película, que directamente me interroga. Es
decir, estoy interrogándoles yo de una manera inquisidora y de repente la
película me interroga: ¿Por qué no has querido hablar con tu hermana, que tanto
la quieres, sobre algo que es tan importante para ella?, ¿por qué has tenido
tanto prejuicio y tanto rechazo a lo que estaba viviendo ella como para no
hablarla durante seis años y después hacerlo desde el cariño y el amor y decir:
“oye, qué está pasando contigo, qué es lo que te conmueve, qué te ha hecho
sentir esto?”. Y desde el amor acercarme ahí a compartirlo, a entenderlo, no
necesariamente a compartirlo de abrazar la fe, pero a compartirlo desde el
cariño que le tengo, ¿no? Y eso es lo que a mí más me interroga de la película
y esa es la clave de la película. En resumen: tú empiezas haciendo la película
interrogando a los de enfrente pero al final te acaban interrogando a ti como
autor.
¿Por qué cree que es tan importante la
familia?
Es
complicado. Creo que de la familia sale lo mejor y lo peor de nosotros. De
todas las vivencias de la familia, de querer hacerte tu hueco, de que te
quieran, de querer... Todo lo que es el inconsciente de las personas surge de
allí y se genera una vivencia nueva. Claro, la familia es el refugio: cuando no
te queda nada tienes a la familia, y luego en la película se ve que nuestra
familia es una familia complicada.
¿Hay motivo?
Un
divorcio de mis padres, con una vivencia muy traumática, mucho conflicto entre
ellos y los hermanos estábamos en medio en un fuego cruzado muy complicado. Mi
hermana dice: “tú y yo hemos sufrido mucho juntos”. Y nuestra relación no podía
contaminarse sólo porque ella tuviera una vivencia religiosa y yo no. Ha sido
súper sanadora la película en ese sentido con mi hermana pequeña, la mayor... Con
Raúl teníamos una relación bonita y la seguimos teniendo...
Dos
años después de su estreno mundial en el 40 Toronto International Film Festival,
hoy, 1 de septiembre, llega a las
salas de cine españolas -de la mano de la distribuidora Surtsey Films-, Un tango más -de cuya producción ejecutiva se ha encargado el director de cine estadounidense de 72 años Wim Wenders- documental producido entre
Argentina, Alemania e Italia, y escrito y dirigido por el bonaerense de 49 años, German Kral (El último
aplauso, 2009).
Un tango más cuenta la historia de los famosos bailarines de tango
argentinos, María Nieves Rego y Juan
Carlos Copes, que se conocieron cuando eran adolescentes y que bailaron juntos
durante casi cincuenta años hasta que una situación dolorosa los separó.
La famosa pareja de tango María Nieves y Juan Carlos Copes
El
filme está narrado desde tres puntos de vista distintos: por un lado tenemos la recreación ficcional de la historia
de esa pareja, con actores y bailarines jóvenes, una recreación de época
impecable, y la fundamental y excelente fotografía del argentino de 79 años Félix Monti. Esta parte incluye muchas
coreografías creadas especialmente para la película por Pablo Verón, entre otros. En ocasiones, la coreografía responde a la evolución dramática de la historia. Por
otro lado nos encontramos con escenas documentales de las performances
históricas de ambos bailarines. Y, por último (y más importante), las entrevistas a los protagonistas,
hoy octogenarios.
Fotograma del filme documental Un tango más
De
este modo, Kral -que se toma la licencia de montar un cuadro en versión
tanguera de Cantando bajo la lluvia (Gene Kelly y Stanley Donen, 1952)- se
distancia del típico documental o
docuficción para construir una historia híbrida que mezcla ficción y
realidad donde, como en los melodramas, María Nieves atravesará un derrotero de penurias e injusticias
que la terminarán convirtiendo en heroína. Y, por otro lado, Juan Carlos también expondrá su
versión de los hechos. Pero no enfrentándolos a los de ella, sino que ofrece su
punto de vista sobre la misma situación.
Otro bello fotograma del ingenioso documental Un tango más
Por un lado, puro romanticismo de lo femenino; por el otro, orgullo y pura raza. Dos personajes increíbles y una película que
sabe respetarlos, escucharlos sin opinar y dejar planteada la postura de cada
uno. Tango en carne viva.
De un tiempo a esta parte el género documental ha ido ganando en adeptos, si bien es cierto que es un tipo de cine que, por incomprendido complejo histórico, no ha tenido tanta repercusión en los cines en los tiempos actuales, al menos hasta el año 2010.
No quiero decir que hasta esta fecha el género, valga la redundancia, haya caído en el olvido, ni mucho menos. Es más, los grandes modelos cinematográficos -y el abrumador éxito conseguido por los veteranos documentalistas comoJaime Chávarri, Helena TabernaoSilvia Munt, por ejemplo-, a partir de los cuales se ha ido tejiendo un modo muy concreto y dinámico de hacer cine, trataban documentales de creación que sientan las bases de la buena cosecha fílmica que se prodiga hoy día.
Volvamos al punto de partida. ¿Qué ocurrió ese año de 2010? Pues que el polifórmico Juan Manuel Coteloestrenaba en salas de cine de toda EspañaLa última cima, el primer trabajo documental que habla sin tapujos del hacer y sentir de los curas como nunca antes se había ofrecido al público.
Y resultaba gratificante comprobar después los testimonios de agradecimiento del respetable por darle a conocer un mundo que hasta entonces le era desconocido. La revolución de la fe se puso en marcha.
Fotograma del documental 'Converso'
Ese mismo año se estrenó otro trabajo documental, dirigido por el francésPierre Barnérias,Érase una fe,en el que se nota que no hay unos profesionales rodados -si se me concede el juego de palabras- del cine detrás, pero donde la falta de conocimientos técnicos y artísticos se suple con la fuerza de lo narrado.
El filme cuenta una historia insólita, la de dos jóvenes que quieren dar sentido a su vida y en concreto a su fe cristiana, a través de la presencia de la Iglesia en otros lugares del mundo.
Ya en 2013 se estrenaba en España -era el primer país de proyección- el vibrante y emocionante largometraje-documental, ¿De qué va la vida?, escrito y dirigido por los realizadores argentinos Ángel González y Hugo Burgos, que salieron a la calle a preguntar algo tan sencillo como eso, lo cual pasaba por hurgar en la fe de la condición humana.
Otro interesante fotograma del documental de David Arratibel, 'Converso'
Y ahora, en 2017, llega otro especialísimo y enriquecedor trabajo documental español,Converso, dirigido por el navarroDavid Arratibel que, para empezar, ha obtenido la Biznaga de Plata al Mejor Director en la Sección Oficial de Documentales del pasado Festival de Málaga, así como el Premio del Público en el Festival Internacional de Documentales Punto de Vista de Navarra 2017.
Arratibel es un cineasta que se confiesa agnóstico. Pero en los últimos años su familia ha vivido una transformación radical: todos sus integrantes se han ido convirtiendo al catolicismo, uno tras otro.
Tras varios años sin sacar el tema, confuso y algo irritado, Arratibel por fin se decide a preguntar todo lo que nunca comprendió. A tener todas esas conversaciones pendientes con su familia que tanto le duelen. ¿Su instrumento?: la cámara de cine.
¿Su fruto? este documental que llegará a las salas de cine españolas el próximo 29 de septiembre.
Converso es un intento por comprender este proceso de transformación religiosa y existencial. Un ejercicio lleno de honestidad que quiere explorar en los intrincados caminos de la fe y, al mismo tiempo, resolver viejos conflictos familiares.
El título hace referencia tanto a la primera persona del presente de indicativo del verbo conversar, como a aquellas personas que abrazan una religión diferente de la que tenían. Una película sobre el Espíritu Santo y las conversaciones pendientes.
Como ven, estamos ante lo mejorcito del género. No se despeguen de la pantalla: desde este mismo espacio se publicará en breve la entrevista al director y la crítica de la película. Vayan abriendo boca: http://www.conversolapelicula.com
El Mercado de Documentales del Mediterráneo,MEDIMED, celebrará hoy, el
13 y 14 de octubre en Sitges su 13ª edición,convertido en un referente internacional del
género y en un centro de negociación imprescindible para quienes trabajan en el
mundo del documental.
Cartel del filme Songs of War: Music as a Weapon
Gracias al acuerdo queel festival ha
cerrado con filmin -plataforma
de la que ya hemos informado en otras ocasiones- algunas de las obras más
importantes presentes estos días en Sitges también
estarán disponibles para todos los usuarios del portal de cine online a partir
del domingo 14 de octubre.
Entre los títulos más significativos que, a un precio de
1,95€ podrán verse en filmin,destacan Family Life, road movie de una familia israelí
formada por un padre ultraconservador y su hijo homosexual, Songs of War: Music as a Weapon, recientemente
nominado al Premio Emmy en la categoría
del Mejor Documental o la co-producción de HBO Los hijos
robados de China.
TrailerVoces de Mozambique
Además, las producciones nacionales Mirando al Cielo (a
cargo de Massa d'Or, productora de Pa Negre) y Voces de Mozambique(firmada por Bausan,
los productores de Balseros, nominada
al Oscar) o el perturbador e imprescindible documental El Exorcista del s. XXI,también presente en
la Sección Nuevas Visiones del Festival de Cine Fantástico de Sitges.
TrailerEl Exorcista del s. XXI
Todas
ellas podrán disfrutarse durante 30 días en filmin sin coste adicional para los suscriptores premium del portal.
Con este nuevo acuerdo, que sucede a los firmados con los
Festivales de Sitges o Benicàssim, filmin reafirma su voluntad de trasladar las
programaciones de los festivales tradicionales a la red, facilitando obras
excepcionales a un público
mayoritario.
¿No
os parece una propuesta revolucionaria? ¡Bien por filmin!
¡Por fin está aquí! De la mano de la distribuidora Quien dijo miedo llega a las carteleras
de toda España la película-documental El
Rocío es compartir, con la que debuta
en el cine el laureado actor aljarafeño,
metido a director de cine, Francisco Campos Barba.
Cartel de la película
Todo
el mundo conoce la romería que se traduce en una peregrinación que congrega
anualmente a cerca de un millón de personas. Alegría, cansancio, hermandad y
mucho “compartir” con siglos de tradición.
Francisco, alumno en la Universidad de
Sevilla, ha vivido en carnes propias la devoción por la Virgen del Rocío. Ha
visitado muchas veces la Ermita pero no ha peregrinado hacia ella. Cámara al
hombro, y tras reunir fotos antiguas de la Romería -algunas de más de dos
siglos de la Hermandad de Pilas-, comienza el camino solo (2011) con la
hermandad de Triana para terminar con una nueva familia y muchos testimonios
que “compartir”.
Trailer de la película
El Rocío es compartires un amable documental de 75 minutos en
el que Campos Barba da una vuelta de tuerca al tema religioso y social. Hasta ahora, todos los documentales sobre El Rocío ofrecían una visión más bien
superficial. Pero con este filme se comprueba que la Romería es un
acontecimiento donde, ante todo, se comparte, donde todo el mundo está a
disposición de todos, donde no hay
distinción de clase social. En cierto modo, la historia es un claro testimonio de darse a los demás sin escaramuzas. Pinchando aquí accederéis
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