lunes, 20 de agosto de 2012

Kristen Stewart, en plan pataleta, se niega a ir al psicólogo

¡Mis queridos palomiteros!

¡La de titulares que nos está dando la noria de infidelidades sin resolver, los rencores lastrados y otras lacras sociales y morales que se cuecen en el ambiente de la actriz que no estarían bien vistas comentarlas aquí...

Kristen Stewart



La traumática separación de Robert Pattinson -que también engañó a la actriz en 14 ocasiones, como ya hemos informadono ha dejado en muy buen lugar a Kristen Stewart que continúa sin poder levantar cabeza y ha dejado su vida de lado escondiéndose de los focos y de sus actividades profesionales. 



La vida de Kristen se basa en deambular por la casa de Giovanni Agnelli -su amigo productor que la ha acogido en estos momentos tan difíciles para ella-, vestir ropa ancha, comer helado y patatas, beber bebidas energéticas y fumar en grandes cantidades. “Kristen es un manojo de nervios y sigue una dieta de cigarrillos, red bull sin azúcar y de vez en cuando alguna bolsa de patatas fritas”, comentaba un allegado a Showbiz Spy, “Cada vez que alguien intenta que coma algo más saludable como un simple tazón de sopa ella lo rechaza diciendo que le provoca náuseas”, declaraba la misma fuente. 

Giovanni Agnelli



El entorno de la actriz dice que ha tocado fondo y que se siente muy culpable por lo que hizo -ser infiel a su pareja Robert Pattinson-. Para intentar que recupere algo de lo que era, muchos de sus amigos le han aconsejado que vaya a ver a un psicólogo pero parece ser que Kristen se niega en rotundo. “Una parte de ella no quiere sentirse mejor”, apuntaba un amigo de la intérprete. Recordemos que desde que Kristen Stewart le pusiera los cuernos con Rupert Sanders, el director de su última película, su novio Robert Pattinson no ha querido volver a verla y a pesar de que hablan por teléfono a menudo todo apunta a que la reconciliación es cada vez más difícil.

La extraña pareja: Stewart y Pattinson



Y encima los papás de la niña se aveguenzan de ella. Si es que es para echarla de comer a parte, ¿no? ¿O hay gato encerrado? ¿No será en el fondo otra fuerte campaña de publicidad? ¡No me acusen de frívolo, por favor!