martes, 21 de agosto de 2012

Tony Scott se suicida tras saberse dueño de un tumor cerebral incurable

¡Mis queridos palomiteros!

Se acaba de escribir una de las páginas más tristes de la historia hollywoodiense. El laureado realizador británico Tony Scott murió este domingo al mediodía tras arrojarse de un puente próximo al puerto de Los Angeles. Hermano y socio de Ridley Scott (autor de Prometheus) y un reputado director de películas de acción, Tony Scott tenía 68 años y residía en Beverly Hills. Su publicista reconoció como auténticas las noticias sobre su fallecimiento, pero no entró en detalles sobre las circunstancias, mientras que la policía dijo asumir la investigación como un suicidio.

El recién cineasta fallecido, Tony Scott



Muchos detalles quedan por confirmarse, pero según publicó The Daily Breeze con referencias del cuerpo de Guardacostas, Scott habría aparcado su Toyota Prius negro cerca del puente Vincent Thomas Bridge, superado una valla y saltado “sin dudarlo” al agua. El cuerpo del cineasta fue localizado posteriormente gracias a un sonar. Según algunas fuentes se habría hallado una nota de suicidio en el automóvil, y según otras en su oficina.

Top Gun (1986)



Lo que me da más coraje, palomiteros, es dar por cierta la idea de que un hombre quiera quitarse la vida sólo porque la vida le ha dado un revés fuerte. Es muy difícil saber lo que pasó por la cabeza del reputado cineasta, cuando se halla en una encrucijada de tales dimensiones. Servidor, que es un crítico de cine pro vida, censura la actitud de Scott si lo que realmente le depararía el futuro consistiría en no sentirse un inútil y no enterarse de lo que podría ocurrir si no hubiera saltado al vacío con tanta determinación. ¿Estarían de acuerdo con esta decisión su esposa, la actriz Donna Scott, y sus dos hijos?


Tony Scott debutó con la película de vampiros El ansia (1983), pero su primer gran éxito fue Top gun, ídolos del aire / Pasión y gloria, tres años más tarde. La mayoría de sus siguientes trabajos están en la mente de cualquier aficionado


Por encima de los elogios críticos, que también los tuvo, al menor de los hermanos Scott se le recordará por thrillers de acción protagonizados por grandes astros, que llenaron salas, como Superdetective en Hollywood II / Un detective suelto en Hollywood II, Días de trueno, Juego de espías o El fuego de la venganza / Hombre en llamas. También realizó cintas consideradas de “culto”, como Amor a quemarropa / Escape salvaje / La Fuga, con guión de Tarantino, o Dominó. Sus últimas películas tuvieron como protagonista a su actor fetiche, Denzel Washington, Imparable y Asalto al tren Pelham 123 / Rescate del Metro 123.



A Tony Scott, quien durante años llevó una característica y descolorida gorra roja tanto en rodajes como en actividades públicas, siempre se le consideró un confiable artesano capaz de imponer nervio a guiones no siempre muy redondos u originales. Su desaparición ha conmocionado a Hollywood, ya que aparte de su labor como director había desarrollado una prestigiosa carrera de producción, con la compañía Scott Free, que compartía con su hermano, especialmente en televisión.
 

Suya es por ejemplo la prestigiosa serie The Good Wife, y ahora tenía otros proyectos en diversos canales, además de los suyos propios en tanto que realizador (llevaba tiempo trabajando en una secuela de Top gun...).

Descanse en paz.