jueves, 2 de agosto de 2012

‘Skyfall’: Javier Bardem y Daniel Craig protagonizan la historia más violenta de James Bond


¡Mis queridos palomiteros!

Hoy no puedo estar de acuerdo con el panorama previsto para el estreno de Skyfall -a España llegará el 31 de octubre-, la última peli hasta el momento sobre el agente 007, protagonizada por el actor inglés Daniel Craig y el villano español, Javier Bardem, que da vida a Silva. Y los fans, tampoco deberían. En el reciente tráiler internacional se puede comprobar cuanto digo.



Sam Mendes, que ya dirigió a Craig en su debut como agente 007 en Casino Royale y en Quantum of solace, despliega demasiada acción sin justificar en lugar de dar rienda suelta a una historia más elaborada argumentalmente, si tenemos en cuenta lo que dan de sí las historias de James Bond. Por eso no es censurable. Es censurable por el derroche de violencia gratuita, tal vez como la de Tarantino, pero sin bolsas de sangre o chorros de tomate, o como la de Alien, pero sin espagueti sobre la mesa. 



Siento que lo que se está produciendo es una involución en la saga. Cierto es que me pareció muy vibrante y brillante (perdonad la cacofonía) Casino Royale, donde Mendes configura la personalidad de Bond perfectamente, desde su grotesco origen hasta su elegante final, donde le convierte en el personaje flemático que todos conocemos. Es más, si tras Casino Royale nos vemos El Dr. No, la identidad de Bond es invariable, salvando las distancias interpretativas de Mr. Sean Connery. Y por esa genialidad, Mendes merece un aplauso. 



Sin embargo, como hay que modernizarse y los hábitos en el consumo de cine cambian hay que aceptar el modelo postmoderno del cine de acción en favor de un público potencialmente juvenil que no quiere discursos, sino espectacularidad en la imagen, a lo que se añaden las nuevas técnicas con el 3D estereoscópico, algunas sin fundamento, como pasó con Torrente 4... Por eso no hay que confundir espectacularidad con espectáculo.  

Espectacularidad es Ben-Hur.



Espectáculo es The artist



Lo que tampoco me convence es el argumento enrevesado de El Caballero oscuro: la leyenda renace, aunque aquí la película sea más pura, menos sutil, más humana y más directa que las anteriores de la saga Batman por lo que mejora el resultado final de la trilogía



Pero eso no quita que también la carga de violencia sea desproporcionada (lo fue bastante con el Joker interpretado por malogrado Heath Ledger en el filme que le precedió), aunque Nolan, el director, haya demostrado en esta película ser un cineasta brillante, más en el fondo que en la forma. ¡Siempre pensé que Anne Hathaway sería incapaz de quitarse el disfraz de Princesa por sorpresa para ponerse después el de Catwoman!



En resumen, ¿vamos a convertir lo que hasta ahora está mal denominado ‘normal’ (violencia generalizada, a veces de dudoso gusto) en ‘extraordinario’ (diálogos y puestas en escena en consonancia con una historia de ciencia ficción con mesura? ¿O es al revés



Y todo ello aderezado con el falso y erróneo criterio de algunos exhibidores, que, por ejemplo, antes del pase de una película infantil como Ice Age 4 tienen la osadía de proyectar, con la misma virulencia que exige el guión, el trailer de Spiderman para asombro de los infantes. Claro, que eso de controlar los códigos de autorregulación de contenidos les toca... los bemoles a las distribuidoras. Hasta que a alguien se le hinchen... las narices. 



¡Ah!, y que nadie caiga en la trampa de decirme que como Brad Pitt defendió la violencia en el cine en mayo pasado en Cannes... todo cuela. Pues no. Y si es así, ¡pues qué pena!